
Durante años de experiencia en el mundo de la piscina, hemos constatado que una gran parte de usuarios, tiene la creencia de que tener una piscina supone un gran esfuerzo de mantenimiento y que mantener el agua cristalina es prácticamente imposible y, desde aquí, vamos a tratar de demostrar que esto no es así y a explicar cuáles son los pasos para que esto no se produzca.
¿Alguna vez hemos ido a una piscina pública y estaba el agua verde?. No, ¿verdad?. Pues las piscinas públicas tienen los mismos elementos que las privadas y el mismo tratamiento químico.
¿Cuál es la diferencia entonces?.
La diferencia está en que la piscina pública está sometida a tres controles de agua diarios y cualquier alteración que tenga el agua, se detecta al instante y se actúa de inmediato para corregirlo.
En una piscina privada no es necesario realizar tres controles diarios pero si un control cada tres días y, a la vista de los resultados, corregir las alteraciones.
En la sección de Manuales pueden consultar y descargar si lo desean, todo lo referente al tratamiento del agua y el funcionamiento de la depuradora.