

La arena de silex tiene una capacidad de retención de 30-40 micras, lo que representa un alto grado de trasparencia en el agua con un mínimo grado de mantenimiento ya que la arena se cambia cada ocho años y solamente es necesario realizar periódicamente (ideal una vez a la semana) un lavado a contracorriente y, si se quiere mejorar la filtración, colocar cartuchos de floculante en los skimmers.
Es el sistema de filtración empleado en el ochenta por ciento de las piscinas, tanto públicas como privadas.
En cualquier caso, lo más importante es que el equipo de filtración este bien dimensionado (relación bomba-diámetro del filtro) y que sea de buena calidad y marcas contrastadas para no tener problemas con los repuestos y recambios y que tenga una duración al menos de 15 años.

Las diatomeas son fósiles marinos con miles de porosidades microscópicas que hacen que se retengan partículas de hasta 2 micras y por lo tanto la calidad de la filtración es excepcional.
El inconveniente de los filtros de diatomeas es que, a diferencia de los filtros de arena, que al efectuar el lavado toda la arena permanece en el filtro, en los de diatomeas el lavado se efectúa para sustituir las diatomeas colmatadas con lo cual, después de cada lavado, deberemos reponer las mismas añadiéndolas en los skimmers con el consiguiente coste de mantenimiento e incomodidad. No se puede utilizar floculantes.
Están indicados para los amantes del agua cristalina.
En cualquier caso, lo más importante es que el equipo de filtración esté bien dimensionado (relación bomba-diámetro del filtro) y que sea de buena calidad y marcas contrastadas para no tener problemas con los repuestos y recambios y que tenga una duración al menos de 15 años.